sábado, 19 de enero de 2008


Las Horas del “Che” en Cuernavaca

Las horas de estancia y disfrute de El Che y su compañera fueron testificadas por Cesar Villegas Romero, a la sazón un joven de 18 años de edad a las órdenes de Luis Aguilar Enciso, jefe de la oficina de Obras Públicas del Ayuntamiento de la ciudad. (Reportaje publicado en 2004)

Por David Monroy

Fuera de la fama, lejos de los reflectores y desprovisto de su halo revolucionario que lo convirtió en símbolo internacional de la resistencia y los ideales revolucionarios, Ernesto “Che” Guevara vivió en Cuernavaca diez intensas horas de paseo, reflexión y amor en las que también pretendía casarse e iniciar su luna de miel con su entonces novia, la peruana Hilda Gadea Acosta.

Era el otoño de 1955, agosto; en la capital del estado de Morelos el sol caía a plomo. Era un día templado, característico del Valle de Cuauhnahuac que recibía las lluvias nocturnas como refrescante paliativo al característico calor diurno de la zona.

Ernesto Guevara de la Serna tenía un año de haber arribado a nuestro país luego de muchos meses de peregrinar por América –a bordo de una motocicleta desde Rosario, Argentina- cuando puso por primera vez un pie en la Ciudad de la Eterna Primavera, lugar al que regresó por tren en otras ocasiones que completó con otras tantas visitas a Tepoztlán.

Aún sin el sobrenombre de “El Che”, sin conocer todavía a Fidel Castro Ruz, parcialmente anónimo entre los grupos de ilegales centro y sudamericanos que se refugiaban en departamentos del distrito federal y todavía con el destino incierto, Guevara de la Serna logró finalmente obtener el “si” de su novia y mejor amiga, Hilda -a quien conoció en Guatemala y reencontró en México- así que decidió casarse en el cortísimo plazo buscando donde se lo permitiese, dada la condición ilegal de la pareja.

Fue un joven, muy joven office boy de la oficina de obras públicas del Ayuntamiento de esta ciudad el responsable de esperar y guiar al revolucionario cubano-argentino por distintos puntos turísticos y de interés de la ciudad, además de encaminar -como principal misión- la boda civil del médico argentino y su novia peruana que debía llevarse a cabo de forma subrepticia en el Registro Civil de la capital morelense, pues ninguno de los dos reunía los requisitos básicos para contraer nupcias en territorio mexicano.

Las horas de estancia y disfrute de El Che y su compañera fueron testificadas por Cesar Villegas Romero, a la sazón un joven de 18 años de edad a las órdenes de Luis Aguilar Enciso, jefe de la oficina de Obras Públicas del Ayuntamiento de la ciudad: “La orden debió haber venido desde muy arriba, quizás de la secretaría de Gobernación hacia el gobernador (Rodolfo) López de Nava, porque el secretario de gobierno de apellido Urbán fue quien llamó al Ayuntamiento para que todo estuviera dispuesto para recibirlos y casarlos en la oficina del registro civil” ubicada en el edificio principal del Ayuntamiento.

A 49 años de los acontecimientos, Villegas Romero en la actualidad con 66 años de edad y dedicado a su carrera de ingeniero civil y a los comentarios editoriales en televisoras y radiodifusoras locales, recuerda paso a paso los minutos de la visita del Ernesto Guevara y de su novia Hilda Gadea: “A mi no me dijeron de quien se trataba. Sólo me dijeron que era el Doctor Guevara y su señora. Yo sabía que pretendían casarse y que su visita obedecía a eso precisamente, sin embargo por la falta de papeles de los dos, fue imposible que se cumpliese el objetivo y como una especie de “apapacho” me ordenaron pasearlos”.

Durante mucho tiempo y básicamente en los 50 no importaban las influencias, las sugerencias o las recomendaciones en el registro civil de la ciudad y mucho menos las llamadas que pudieron haber hecho amigos en Gobernación de Ernesto Guevara hacia las autoridades morelenses, simplemente en Cuernavaca no era posible ser casado o realizar cualquier trámite sin contar con la documentación en regla recuerda Benito García Barba, decano periodista: “Ese señor, el jefe del registro civil se llamaba Juan Ferrera. Era un viejito muy firme, muy legal que no le perdonaba nada a nadie y mucho menos a un par de extranjeros que querían casarse por medio de influencias; su obsesión por la legalidad era tal que a una sobrina le negó la posibilidad de quitarle a su hijo el calificativo de bastardo de su acta de nacimiento, sólo por el hecho de haberlo tenido fuera del matrimonio”.

Así, sin boda y sin documentación alguna, Ernesto e Hilda salieron del edificio del Ayuntamiento, frente a la puerta principal de catedral en donde ya eran esperados por César Villegas a bordo de un auto Fiat de su propiedad. Era el medio día del 18 de Agosto de 1955. “Les recomendaron pasear por Cuernavaca” para aprovechar la visita y, desde luego, olvidar el mal momento que representó su frustrada boda.

Al subir al vehículo las caras de Ernesto y de Hilda no mostraban contrariedad, más bien un gesto de aparente conformidad parecía asomarse en ellos en franca proporción al número de ocasiones en que habían intentado realizar la misma operación y bajo las mismas circunstancias –por los menos otras dos. “Y es que todavía no era “El Che”, solamente era el doctor Guevara y aunque algunos le conocieran en México no significaba que ya podía venir a hacer lo que quisiera. Además creo que lo que ellos pretendían era precisamente eso, pasar desapercibidos”, recuerda Villegas.

$50 PESOS Y VALES DE GASOLINA

Eran ellos dos y nadie más -dice. Era una pareja de extranjeros que también se sintieron atraídos por el la fama internacional de la que entonces Cuernavaca ya gozaba. Aquí se podían observar decenas de autos con placas de Estados Unidos. Era la ciudad de Erick Fromm, de Malcom Lawry. En su momento aquí habían vivido artistas, pintores, intelectuales y actores famosos como Tyron Power, todo por lo que despertaba la ciudad de la eterna primavera en otros países. Así que había que pasearlos, esa era la mejor forma de recibir un extranjero, relata el entrevistado.

“Me dieron vales de gasolina para mi auto y $50 pesos, para lo que se ofreciera. Tras salir del Ayuntamiento al medio día yo tenía la orden de esperarlos y así lo hice. Una vez en mi coche, Ernesto se subió delante y la muchacha atrás. “El Che” era un hombre muy blanco, no muy alto, con bigote castaño claro tupido a los extremos y ausente en el centro. Aunque no traía el pelo largo, se le notaba abultado, pero bien peinado. Vestía más bien informal. A los zapatos choclos color café, tipo botas mineras, se le sumaba un pantalón beige de algodón, camisa blanca y una chamarra de color caqui o beige.

“Hilda se veía más elegante, quizás porque venía s su boda. Traía un vestido largo color negro, con flores en rojo, blanco y rosa. Zapatos negros de tacón alto, bolsa negra y una carpeta de documentos donde seguramente traía alguno que les identificara. Ella era guapa, muy guapa... para mi gusto”.

LA TRAVESÍA

El primer punto del paseo fue el salto de San Antón, que es una espectacular caída de agua que se encontraba en el sector oeste, materialmente a las afueras de la ciudad. Hoy está inmersa en el primer cuadro, sin embargo continua como uno de los puntos turísticos por excelencia dentro de los programas de los guías de visitantes. En ese lugar, donde pareciera que se cambia de era geológica, Ernesto más expresivo que Hilda quedó sorprendido al ver aquella belleza natural, pues además de la caída de agua de más de 30 metros de altura, las formaciones basálticas del lugar, dan la idea de que la piedra fue esculpida de manera artificial.

Las paredes grisáceas parecieran estar conformadas por pequeñas rocas pegadas perfectamente, una a una y fue eso lo que propició el asombro del argentino que expresó a sus acompañantes de forma festiva: “Qué si quitas una piedrilla, ¡booom!... ¡todo se viene abajo!”.

La pareja caminó unos minutos por las orillas de la laguna que forma la caída de agua y se regocijaron con la brisa que caía en su cara de forma más intensa conforme se acercaban al afluente.

Para Villegas, el viaje de “El Che” a la capital morelense debió haberle distraído y relajado, pues bajo las condiciones que en ese momento vivía –mismas que fueron conocidas posteriormente por el entrevistado a través de la prensa y los libros escritos sobre el argentino- era claro que en el DF, independiente de su condición de ilegal y el tipo de gente con el que comenzaba a relacionarse –un año después conoció a Fidel Castro Ruz en un apartamento de la capital, para de ahí embarcarse a Cuba- el destino que se planteaba no debía tenerlo tranquilo, sino más bien alerta.

Otra vez instalados en el Fiat de Villegas, se trasladaron al zócalo de Cuernavaca aún con la experiencia de haber estado en el Salto de San Antón. En el centro de la ciudad caminaron por la plaza principal y se introdujeron al Palacio de Cortés, en ese momento sede del Poder Ejecutivo y donde hacia poco tiempo el mexicano, Diego Rivera había plasmado murales que cuentan gráficamente etapas importantes de la historia de México desarrollada en Morelos, como son la convivencia entre Tepoztecos, Xochicalcas, Tlahuicas; la conquista del Valle de Cuauhnahuac, la Independencia, la Reforma, la Revolución Zapatista, etcétera.

“Si hay un momento en que ví extasiado a Ernesto fue cuando visitamos esos murales. Se les quedó mirando largo rato y hacía comentarios muy en corto con Hilda. Volvía a mirar y así se quedaba unos instantes. Caminaba con la cabeza hacia arriba, con los brazos cruzados y volvía comentar sus ideas con su novia. Creo que ese fue el lugar donde le vi más metido en sus ideas, en sus pensamientos y, desde luego, en sus ideales”.

Al salir del Palacio de Cortés ya era hora de comer y se dirigieron de nuevo al zócalo de Cuernavaca a comerse una torta. “Era en un lugar donde vendían unas tortas sensacionales, había de huevo, jamón, queso, milanesa”. El entrevistado dice no recordar de qué las pidieron, sin embargo lo que le quedó grabado en la memoria es que tanto Hilda como Ernesto las acompañaron con refresco Coca-Cola. La cuenta fue pagada por el guía con los cincuenta pesos que le fueron entregados en el Ayuntamiento de Cuernavaca.

El paseo prosiguió otra vez en las afueras de la ciudad. Arribaron al Fraccionamiento “Lomas de Cuernavaca”, famoso en aquel entonces por sus proyectos e edificaciones modernistas. Ernesto no mostró inquietud o sorpresa alguna a pesar de que la arquitectura que se introducía en el lugar causaba sensación entre los ricos y famosos que comenzaban a adquirir predios exclusivos en la misma zona, donde en su momento, tuviera su residencia el ex Sha de Irán, Mohamed Reza Pahlevi a finales de los años 70, por ejemplo.

El Che fumaba y fumaba, no el tradicional puro con que aparece en decenas de foto, sino más bien gustaba de cigarrillos con filtro, que consumía continuamente. Fumaba casi unos tras otro, en el vehículo, cuando caminábamos o después de comer. Fue entre traslado y traslado, entre fumada y fumada cuando finalmente se interesó por un tema que no fuera lo que visitaban o los comentarios que realizaba “en cortito” con Hilda. Cuestionó a su guía por su edad, por sus estudios, por sus orígenes y por quienes eran sus padres. Villegas le respondió que apenas había cumplido la mayoría de edad, que sus padres eran profesores, que trabajaba como officce boy en la oficina de obras públicas y que le habían llamado para guiarle porque era el único muchacho disponible que tenía vehículo. El Che solo asintió y se quedó callado.

Cuando llegaron al parque Chapultepec eran casi las tres de la tarde. Se bajaron del auto y comenzaron a caminar. El Che y su novia por delante, el guía a uno o metro y medio de distancia, junto o atrás de ellos. Aunque era una pareja de novios –relata- no eran los clásicos enamorados. Al menos en público no se besaban constantemente, caminaban de la mano y charlaban como dos buenos amigos, pero no daban escenas. Pasearon por los canales, por los jardines y observaron la vasta vegetación hasta que dieron aproximadamente las cuatro de la tarde y decidieron que querían seguir conociendo la ciudad antes de regresar a la ciudad de México.

De vuelta en el automóvil, regresaron por la Avenida Plan de Ayala y se internaron en “El Vergel”. Estacionaron el vehículo y se dirigieron a la vieja estación del ferrocarril construida por el presidente Porfirio Díaz. La edificación de piedra volcánica y de bucólica presencia fue el lugar donde “El Che” pareció tener una regresión a sus primeras vivencias. “Parecía un niño, lo vi contento, golpeaba el suelo con sus pies y reía constantemente...” A unos metros de distancia estaba un nevero que completó el cuadro de regocijo de Ernesto. Junto con Hilda se dirigió hacia él, compraron sendas nieves de limón y de la mano se fueron a sentar a las bancas verdes de madera. Ahí permanecieron por más de veinte minutos, charlando, riendo y abrazados dejaron de lado los vasos de nieve y continuaron sentados por algunos instantes más. Casi eran las cinco de la tarde.

Villegas cuenta que a pesar de la obligatoriedad de regresar a la capital del país ese mismo día, no parecían tener prisa, no obstante pidieron ser llevados a la estación de autobuses que se encontraba a unos minutos de distancia, en el centro de la ciudad, exactamente donde en la actualidad está un restaurante de sombrillas verdes, junto a la oficina de correos. Al llegar, los dos bajaron, cerraron las portezuelas y de despidieron de su guía de 18 años. Su autobús partía a las 17:40 horas.

“De Hilda recuerdo que era una mujer de carácter firme, y me atrevo a decir es que era más romanticona que su pareja. De Ernesto he recordado todos estos años su forma particular de hablar. En su acento, las groserías que había aprendido en México, se escuchaban cómicas; pero sobre todo recuerdo el desenlace que tuvo. Nunca dimensioné, ni por asomo el personaje que traje en mi coche por algunas horas y mucho menos imaginé lo que sería y haría años después. Yo era asiduo lector de la revista “Life” y a través de ella logré tener una visión importante de lo que estaba haciendo quien fue mi pasajero.

“Cuando al pasar de los años yo tomé conciencia de quien había llevado y traído por la ciudad... ¡no me lo creía nadie!¡De haber sabido quien era me hubiera ido con él! ¡Lo Juro!.


El Yunque, al Poder por Asalto

Marco Adame: Un Fanático a la Gubernatura (Reportaje publicado en 2005)

Por: David Monroy

Consolidarse en el poder en el 2006 y obtener la gubernatura del estado de Morelos para su jefe local, el senador panista Marco Antonio Adame Castillo, es el siguiente objetivo de la Organización Nacional del Yunque que busca arraigarse en el control político-gubernamental de la entidad y culminar con éxito el proyecto de infiltración, iniciado aquí hace poco más de una década, tras el asalto en 1990 a la estructura formal del Partido Acción Nacional (PAN) encabezada entonces por Jesús González Otero, a la sazón diputado local albiazul y actualmente militante del PRD.

Desconocido en la política local y nacional hasta el año en que se convirtió en diputado federal en 1997 –fecha también de su ingreso al Partido Acción Nacional- Marco Antonio Adame Castillo tiene una de las carreras más vertiginosas dentro del panismo local: en menos de ocho años ha ocupado posiciones que fundadores, panistas con décadas de militancia, inclusive hombres con mayor trabajo interno, habían soñado tener.

De 1997 a la fecha ha sido diputado federal, consejero estatal, consejero nacional, miembro del comité nacional, senador de la república, coordinador de imagen del CEN del PAN y el precandidato mejor perfilado para obtener la candidatura al gobierno de Morelos.

La carrera de Adame Castillo no puede atribuirse a la suerte o a la casualidad, sino a su condición dentro de la Organización Nacional del Yunque. Dentro del PAN recibe el cobijo y el manejo que otros no tienen -independientemente de su jerarquía de Senador de la República- pues en ninguno de los casos están otros coreligionarios o el otro legislador federal panista, Marco Antonio Xicoténcatl, que pese a defender las reformas al IMSS, no recibió el apoyo de su partido cuando fue expulsado del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) Morelos, donde se le considera un traidor.

A Marco Adame se le consiente, se le pide opinión, se le sigue, se le otorgan tareas de lucimiento, es invitado a conferencias de prensa, tiene amplio impulso en los medios locales y nacionales; tiene voz en el comité nacional donde otro miembro del Yunque le brinda su respaldo: Felipe Bravo Mena, presidente nacional de AN y ex presidente de la Coparmex, otro frente del Yunque.

Conforme los tiempos se han acercado, Adame es más claro en el proyecto que el Yunque tiene en Morelos. Primero se le consideró como un aspirante de peso a la gubernatura, no sólo por su desempeño o preparación, sino porque su oriundez le era una ventaja frente a otros correligionarios que no tienen la estatura correspondiente o no cuentan con el requisito constitucional de haber nacido en Morelos para acceder a la primera magistratura.

Sin embargo, en los últimos tiempos ya no responde con evasivas cuando se le cuestiona sobre el siguiente paso dentro de su carrera política, actitud que coincide con el develamiento de su condición de influyente Yunquista a nivel nacional y jefe de esta organización en Morelos, cuestión que niega constantemente aun cuando algunos miembros de esa misma sociedad ya lo han revelado, como también han hecho pública la obligatoriedad de los yunquistas a buscar el poder absoluto en sus estados de origen.

A esta situación también ha debido someterse el propio gobernador Sergio Estrada Cajigal Ramírez que, sin ser miembro del Yunque, le invita a sus giras al interior del estado aún cuando el motivo de las mismas no guardan relación con el trabajo del senador morelense, con sus tareas partidistas o con su desempeño en las comisiones de las que forma parte en el cámara alta del Congreso de la Unión. “Lo está paseando..” es la explicación general que en círculos políticos reciben las giras Estrada Cajigal-Adame, en directa alusión a que el senador será el candidato del PAN al gobierno del estado, aún cuando la población no le conoce como para votar por él, “por eso necesitan “mostrarlo”.

Del Fanatismo a la Política

La vida de Marco Antonio Adame siempre ha estado relacionada al sector religioso y al activismo vinculado con esta causa. A sus 45 años, su desempeño extra curricular está vinculado al reclutamiento de jóvenes con “aptitudes” para convertirse –primero- en activistas ultra católicos y –posteriormente- en miembros de organismos formadores de líderes ultra conservadores que son los semilleros del Yunque y a propagar el evangelio en su particular forma de verlo en espacios educativos donde los alumnos son cera blanda para ser encaminados hacia células de reclutamiento y, desde luego, a la política como fin último para darle sentido práctico a la causas del Yunque: Reinstaurar la ciudad de Dios, reconocer en Cristo Rey al señor de la historia, aceptar el llamamiento de Dios a la política -porque en ella se encontrará la gracia-, trabajar arduamente para despertar vocaciones a la política y formar dirigentes, combatir sin tregua las fuerzas de la revolución y liberales porque son satánicas, someter a los pueblos a la realeza social de Jesucristo, evangelizar las estructuras e instituciones del país (y por tanto del estado) y abandonarse a las manos de Dios, entre otras máximas.

Desde sus épocas de preparatoria de 1976 a 1979, su perfil ultra conservador, radical y fanático le caracterizó entre sus compañeros. Su inquietud y el proyecto de la “causa” le empujaron a enrolarse en los grupos juveniles de activismo cultural de la preparatoria número uno “Bernabé L. De Elías, que finalmente son células juveniles de trabajo político, destinadas a luchar por los espacios de poder como los Comités de Alumnos y la propia Federación de Estudiantes Universitarios de Morelos (FEUM) a la que pretendió arribar para crear una suerte de sucursal de la FEG (Federación de Estudiantes de Guadalajara, conocidos también como los Tecos) a quienes se les atribuyó dentro de su activismo ultra conservador, actos de terrorismo, homicidios, ataques a personajes de distinta ideología, incendios y otros actos porriles.

En esa época a Adame se le identificaba con un grupo juvenil vinculado a los sectores conservadores de la iglesia católica llamado “Alfa y Omega”. De este grupo emergió y durante el proceso de elección del comité de alumnos de la preparatoria número uno se unió en 1979 -conjuntamente con otros compañeros- a la planilla “Centella y Fuego” que compitió y ganó ese espacio al candidato “oficial” de la FEUM: Jorge Meade Ocaranza. El triunfo no les fue reconocido, sin embargo continuó con su labor activista en la entonces Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Más tarde, en 1983 fue campeón estatal y nacional de oratoria.

Posteriormente y alternando con su actividad profesional, Adame nunca abandonó su empresa evangelizadora. Se le identificó como miembro del grupo ultra católico “Testimonio y Esperanza” que cada año organizaba una excursión mayormente juvenil al Cristo Rey erigido en el Cerro del Cubilete en el estado de Guanajuato. Antes de su incorporación definitiva a la política estatal, Marco Antonio Adame Castillo se convirtió en el dirigente de esa organización.

De “Testimonio y Esperanza” la página de la Internet de Análisis Teológico Doctrinal, establece bajo el título “Ultra Derechismo Eclesial” que “…abajo, en las sombras, mientras el movimiento de las Comunidades eclesiales de base, de los grupos de solidaridad con América Latina –particularmente con Cuba, Nicaragua, El Salvador e incluso Haití, luego del golpe de principios de los 90–, se gestó, se desarrolló otro movimiento, azuzado entre otros por el que fuera párroco de San Antón en un principio, luego de Santa Catalina y hoy obispo de Ecatepec, Estado de México, Onésimo Cepeda, impulsando a los movimientos carismáticos, y otros desde el clandestinaje, como Testimonio y Esperanza, Defensores de la fe católica, entre otros..

“Hoy, después de que en 1997, la capital morelense quedara en manos del PAN, o más bien de un neopanista, Sergio Estrada Cajigal Ramírez –nieto del primer gobernador constitucional del estado, luego de la Revolución–, muchos cuadros católicos fueron incrustados en el gobierno municipal. Algunos de ellos muy jóvenes, aunque por supuesto había otros que ya habían hecho carrera política al cobijo del blanquiazul, como el caso de Marco Antonio Adame Castillo, actual senador y después del “montielazo”, virtual candidato a la gubernatura…

“Marco Antonio Adame Castillo, de hecho aparece varias veces en el libro El Yunque. La ultraderecha en el poder, de Alvaro Delgado, se formó junto con otros destacados panistas hoy también inmersos en el aparato público, en el grupo Testimonio y esperanza, mismo que llega a tal grado su fanatismo que el desaparecido Luis Reynoso Cervantes –obispo no identificado con la izquierda– la descalificó y prohibió en la diócesis a principios de los noventa.

“Su labor abierta era la de promover prácticas de la iglesia, tales como el rosario, la vida sacra, además de la organización año con año de sendas peregrinaciones al cerro del Cubilete, en Guanajuato”.

El Profesor de Religión

La curricula profesional de Adame indica que además de ser médico cirujano por la UAEM, tiene una maestría en administración por el ITESM y especializaciones médicas y de investigación por la Universidad La Salle, cuna también de dirigentes ultraconservadores. Sin embargo, su intensión siempre ha sido influir a través del moldeamiento de la personalidad. En el perfil de la página web del Senado de la República se explica que Adame Castillo ha sido Consejero Del Grupo Educativo Angloamericano así como Director General y miembro del Consejo de Administración del Instituto Superior Angloamericano, establecido en Cuernavaca.

Si bien es cierto que fue profesor y director del Colegio Cristóbal Colón de la capital de Morelos, omite que esta institución es de carácter militarizado y que una de las materias que impartía en nada se ceñían al programa laico oficial de la Secretaría de Educación Pública.

Lejos de impartir matemáticas, civismo o química, el senador Marco Antonio Adame Castillo pasaba de un salón a otro catequizando a los alumnos de secundaria y preparatoria de la Escuela Militarizada Cristóbal Colón (EMCC) con una clase de nombre disfrazado: a la de religión le llamaron inocentemente Formación Integral.

El libro de apoyo “Humanidad Nueva. Iglesia: Proyecto de Dios” de editorial Progreso S.A. era requerido a los alumnos de forma obligada so pena de sufrir el desprecio público del profesor, que en diversas manifestaciones de intolerancia enfrentaba a sus alumnos que le recordaban la obligatoriedad de la institución y de los profesores a abstenerse de ofrecer materias de claro contenido católico.

“En la clase se transformaba. Era un hombre espigado, de nariz grande y de agradable plática y pulcro vestir, pero cuando entraba a clase se transformaba. No aceptaba que se le cuestionara o se pusiera en duda la utilidad de recibir su materia en las mismas horas que podíamos recibir computación, taller de lectura y redacción o métodos de investigación. Y qué decir cuando se le recordaba que la Constitución federal estaba siendo violentada con ese tipo de manipulaciones hacia la religión católica.

“El doctor –como le decían los escolares- solía sacar de clase a quien le importunara y se inmediato le reportaba a la comandancia con el general Leoncio quien se encargaba de castigar la temeridad del alumno. El castigo dependía del tipo de acusación. Podía ser una tarde de arresto, tres tablazos en la asentaderas o un reporte en la dirección”, relata un ex alumno.

Pero Marco Adame no era el único vinculado a este trabajo. En esa misma época laboraban como maestros su esposa Mayela, hermana de la ex diputada local panista Margarita Alemán Olvera; Sergio Alvarez Mata, actualmente diputado federal albiazul, entre otros. La labor rindió frutos y diversos alumnos se incorporaron a las actividades pastorales juveniles y de ahí pasaron a formar parte del PAN como son Fernando Alvarez Mata, ex funcionario del Ayuntamiento que encabezó Sergio Estrada Cajigal, Valdemar Castañeda, delegado de SEDESOL y otros que no figuran aún en espacios políticos estatales.

El reclutamiento de jóvenes a favor de esta tendencia tuvo su época de auge a principios de los años 80, luego de la salida de la Diócesis de Cuernavaca se Sergio Mendez Arceo y la llegada de Juan Jesús Posadas Ocampo 80.

Los reclutadores y los grupos que éstos encabezaban, entre los que se encontraba Adame, vieron el terreno propicio para crecer, pues emparentaban ideológicamente con el obispo que en 1992 viera su última luz en medio de una balacera en el aeropuerto de Guadalajara.

Esto les permitió salir de las sombras y comenzar a actuar de manera abierta reclutando a jóvenes y descubriendo cuadros que ya participaban en el incipiente PAN morelense, entre las cámaras empresariales como la Coparmex y sobre todo en órganos diocesanos de trabajo pastoral. Todo con la idea de vencer los movimientos sociales que impulsados por Méndez Arceo, crecían en Morelos. Pero además, con miras a la “toma del poder”.

El trabajo de enganchar jóvenes para esta misión no ha terminado y es bajo el mismo procedimiento de antaño como el Yunque en Morelos se hace de sus fuerzas básicas, sin embargo el semillero ha cambiado hacia el Tec de Monterrey campus Morelos y la Universidad Lasalle de Cuernavaca y organizan sus reuniones a puerta cerrada como la realizada el pasado noviembre en la calle Nueva Italia Número Cinco, colonia San Cristóbal de la capital del estado en el interior de una propiedad que se oculta tras un gran portón café.

De acuerdo a la invitación diseñada para tal evento, el grupo Misioneros de la Palabra se reunió a partir de las cinco de la tarde en ocasión de las festividades de Cristo Rey y para escuchar la conferencia “Reflexión sobre la Persona de Cristo Rey en la Eucarestia” cuyo costo fue de cuarenta pesos según consta en la invitación color lila en cuyo frente aparece Jesús de Nazareth entre nubes, rodeado de luz y acompañado de una paloma blanca. En el lugar donde se ofrecen los datos para la cita, se observa impresa en fondo de agua una Y en color gris.

Al acto asistieron miembros de la rama juvenil, acompañados de sus padres y un grupo numeroso de miembros Yunquistas que también han incorporado a la organización a sus propios hijos como es el caso de Adame, quien por cierto tiene entre su propia familia una célula importante: tiene siete hijos.


El diplomático Néstor González y la Revolución Bolivariana

México, al margen de América Latina

En Latinoamérica, el avance de la izquierda es evidente y eso ha generado nerviosismo en México, donde el crecimiento del ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador es el reflejo de lo que los dueños del dinero consideran una amenaza para sus emporios. En esa ofensiva, consideran que el presidente venezolano, Hugo Chávez es demonio a exorcizar, sin embargo la tierra azteca no puede desmembrarse de lo que ha sido parte la América continental quien aún le reclama su histórico liderazgo regional. (Entrevista publicada en 2005, previo a las elecciones presidenciales en México)

Por: David Monroy

A 25 años de la instalación del modelo neoliberal en México y de la “proximidad” indigna con los Estados Unidos, a los países latinoamericanos no se les olvida el papel que dejó de jugar nuestro país en esa fraternidad histórica donde se le colocó como “hermano mayor”, y el encargado de asuntos económicos de la embajada de Venezuela, Néstor González Pacheco no duda en recordarnos las deudas adquiridas y se conforma con que: “¡... el hermano mayor no lo sea tanto, sino que sea hermano y se una a América latina!”.

Justo en medio del tiroteo de declaraciones tras la aparición del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías en un promocional del Partido Acción Nacional (PAN) donde se le deja ver como intransigente, autoritario e intervensionista y se le compara con el candidato del PRD a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador, y unas horas después del airado reclamo del mandatario caribeño quien criticó la estrategia blanquiazul para contrarrestar el avance electoral del ex jefe de gobierno del DF, el diplomático caribeño se ve impedido a hace un pronunciamiento más contundente, sin embargo desliza que nadie “mas que la fuerza de los mexicanos” debe determinar el rumbo de nuestro país, al igual que en Venezuela donde “el presidente Chávez es nuestra realidad”.

Reacio a emitir una opinión con respecto a la política nacional mexicana o patentizar complacencia por el evidente avance de la izquierda en América Latina, donde Chávez ha sido uno de los principales protagonistas al convertir el ideario bolivariano en acciones de gobierno a través de sus “Misiones Bolivarianas”, González Pacheco estuvo en Cuernavaca la semana pasada para dictar la conferencia “Venezuela, la Revolución Bolivariana y la Construcción del Poder Popular en América Latina”, misma que se extendió mas allá de hora y media debido a la convocatoria obtenida Aún así accedió a conversar con Sin Línea, en exclusiva.

--- ¿El presidente Hugo Chávez está apoyando a López Obrador?

--- De ninguna manera. No tenemos candidato en México...

--- ¿A partir de ahora Hugo Chávez se va a guardar sus comentarios...?

--- Quien lo coloca en la arena de política interna de México es el PAN. Hace uso de un spot televisivo utilizando indebidamente la imagen del presidente Chávez, haciendo uso y abuso de la imagen del presidente Chávez. Lo que hace el presidente es soberanamente responder y pide que no se incorpore su imagen en campaña electoral. Nosotros pedimos como delegación diplomática que no nos incorporen como tema electoral.

Y agrega: “En noviembre también un diputado del PAN hizo señalamientos irresponsables en contra de Venezuela por un presunto tráfico de armas, el gobierno –a través de la cancillería—nos mandó una nota desmintiendo que hubiese una investigación por parte del estado mexicano en esa materia. El diputado del PAN mintió como lo están haciendo ahora, y tratando de usar a Venezuela como tema de campaña electoral.

González Pacheco, no sólo es un convencido de que lo que se hace en su país es el remedio para sacar adelante a la población, sino que sugiere que el chavismo es la versión reeditada de los ideales de quienes lucharon por la autodeterminación de los pueblos de América y de los paradigmas plateados por revolucionarios y estadistas genuinos como Ernesto Guevara de la Serna, Augusto Sandino, Morelos, Benito Juárez y hasta Fidel Castro Ruz.

En Venezuela, la llegada al poder de Hugo Chávez se ha traducido en beneficios directos para los venezolanos, aseguró González en la conferencia dictada en el vestíbulo del Congreso del estado, “porque no es otra cosa que bajar el ideario de Simón Bolívar a los hechos. A los venezolanos los hemos hecho conocer sus derechos, al punto de que la nueva constitución de mi país es el libro más vendido en los últimos tiempos”.

El impacto de las políticas de Chávez, a través de sus “Misiones Bolivarianas” que igual llevan atención médica, educación, asesoría y un sinnúmero de beneficios mas a la población que nunca o casi nunca fue considerada por los programas oficiales habituales, son evidentes y están rindiendo frutos, por lo que “no sólo se quedarán en Venezuela, sino que buscaremos internacionalizarlas y empezaremos con un convenio con Cuba y así lo haremos con quien lo quiera.

“En Venezuela estamos convencidos también de que educar a nuestra población es la mejor forma de llevar adelante la democracia participativa y para ello estamos a punto de erradicar el analfabetismo en Venezuela, lo que por medio de las Misiones Bolivarianas podríamos lograr en toda América latina, en un término de tres años aproximadamente”.

De acuerdo a la prensa internacional, “La Receta Chávez” generó que “más del 70 por ciento de los venezolanos apoyen al presidente Chávez. En los barrios de Caracas su nombre aparece rayado junto al de Bolívar como si fuera el señor de los milagros, el que da salud y educación, el que permite comprar carne y pan mucho mas barato que en los supermercados tradicionales. Todo eso forma parte de las Misiones Bolivarianas, la piedra angular del programa social del gobierno, cuyos brazos se extienden como un pulpo por los sectores más pobres que hasta hora nunca habían visto un peso de petróleo. Venezuela es adicta a su líder, la que es capaz de llorar cuando lo ve gritando por Televisión”.

Previo a la incorporación de Chávez a la campaña antilopezobradorista del PAN, se difundió la versión de que células boliarianas (chavistas) estaban en México al servicio del candidato presidencial perredista o generaban condiciones propicias para el avance de una propuesta de izquierda, sin embargo para el entrevistado esta actitud es una muestra mas de que los neoliberales pierden terreno y buscan sobremanera mantenerse en el poder, como sucedió en Venezuela.

--- Entonces, en este contexto político, ¿México y Venezuela, guardan paralelismo históricos?

--- Fuimos intervenidos por el mismo imperio, el Español. Y eso marca un paralelismo histórico, participamos en la misma lucha contra los españoles y a partir de los regímenes modernos, también ha sido paralela la historia. La aplicación del neoliberalismo en nuestra AL, también se dio en diversos países: Hay paralelismos en cuanto a sus historias, a sus luchas. La deuda externa, los préstamos hipotecarios, las crisis bancarias, el efecto tequila, efecto tango...

--- ¿La derecha mexicana tiene temor a que Andrés Manuel sea el Chávez mexicano?¿Hay paralelismo entre ambos...?

--- Chávez es Chávez. Chávez es la realidad y es fruto de la realidad Venezolana. Le corresponderá al pueblo mexicano saber cuál es su realidad y cómo avanza en su construcción. Si hay paralelismo o no, corresponderá al pueblo mexicano evaluarla. A nosotros nos corresponde seguir construyendo nuestra revolución bolivariana.

Invitado a regresar para ampliar el tema de la revolución bolivariana, González Pacheco aceptó la propuesta de estar en Cuernavaca en menos de un mes para continuar con la charla que generó la conferencia dictada, siempre que las condiciones legales lo permitan. Con esta ciudad, González Pacheco supera mas de cien presentaciones en este tipo de conferencias, en su mayoría dictadas a estudiantes y la sociedad civil. Apenas cumple 200 días de permanecer en suelo mexicano como parte del cuerpo diplomático, pero asegura que podrá ir a cualquier lado a difundir los logros de su gobierno y de la revolución de progreso que consideran susceptible de extenderse a toda América latina.

“Hay muchos pueblos que se han manifestado bolivarianos, ahí está Bolivia; ahí está la unión del bloque sudamericano, a través del Mercosur. Lo que es verdad que el modelo neoliberal ha fracasado. Ha traído a los pueblos miseria, hambre, desempleo y la gente está volteando a ver alternativas y la gente –en el caso de Venezuela— se está fijando en sus propias raíces, estamos construyendo el proceso bolivariano, democracia participativa protagónica, donde el pueblo decide y ejerce soberanía”.

--- Esto de ir a los países a difundir los logros de un gobierno de izquierda ¿no recuerda ese intento de Ernesto “Che” Guevara de encender la revolución en cada país que visitara?

--- Nuestro comportamiento es publico, no hay ningún tipo de financiamiento ni de comportamiento (extraño)... Sí, vamos a platicar sobre Venezuela, a explicar lo que está pasando en Venezuela, a explicar las misiones sociales, los logros que está alcanzando la revolución bolivariana y a eso vamos. Grupos sociales, sindicales, la sociedad en general, están incluidos en nuestras visitas y en nuestras conferencias. Lo seguiremos haciendo porque la ley no lo impide... vamos a ir a donde nos inviten, un grupo de cinco o de seis, siempre estará comentando y explicando lo que está sucediendo en suelo venezolano.

--- A México siempre se le ha considerado el hermano mayor. Considera que una eventual conversión a la izquierda le signifique beneficios al resto de los países latinos del continente, quizás como ejemplo a seguir...?

--- Nosotros aspiramos al sueño bolivariano, a esa la unión desde México a la Patagonia. A ese sueño aspiramos, con el gobierno que decidan los mexicanos; con ese gobierno lo que aspiramos es a construir esa alianza. Eso es lo que buscamos, que el hermano mayor no lo sea tanto, sino que sea hermano y que se una a América Latina.